Diego Martinez Burzaco, El rincón del inversor

La pregunta más importante sobre inversiones

By On septiembre 06,17

Buenos Aires, Argentina – El viernes pasado a la noche estaba en el cumpleaños de un amigo, y otro amigo me hace la pregunta que más odio en eventos sociales: “Fede, ¿me podés recomendar una buena inversión para hacer? Tengo unos dólares ahorrados y no sé qué hacer?”

El sábado al mediodía, en el medio de un asado en casa, mi cuñado me hace la misma pregunta: “¿En qué invierto Fede?” 

¿Por qué odio la pregunta, si hace más de 20 años que me dedico al tema…? 

Porque la pregunta está mal hecha. 

La pregunta supone que la clave del éxito de las inversiones es elegir la “mejor inversión del momento”. Y la gente supone que, como yo me dedico al tema, sé cuál es “la inversión del momento”. 

Pero la realidad es muy diferente. Y el problema es que explicar todo eso en el medio de un evento social es muy aburrido. No solo para mí, sino también para el que me pregunta, que está esperando otra respuesta. 

¿Cómo respondería esa pregunta? Contestaría con otra pregunta, que es la siguiente: ¿Cuáles de las siguientes inversiones es la que brinda un mejor retorno a largo plazo? 

• Propiedades Inmobiliarias
• Oro
• Acciones
• Cajas de Ahorro

La agencia Gallup viene realizando una encuesta con esta pregunta todo los años en Estados Unidos, y el año pasado el 75% de las personas contestó mal, solo el 25% acertó la respuesta. 
Si lees este newsletter semanal de inversiones imagino que sabes la respuesta, ¿no es así?

Sí, acertaste: la inversión con mejor retorno a largo plazo son las acciones. Ni el oro, ni las propiedades inmobiliarias ni la caja de ahorro, nada de eso. Son las acciones de empresas norteamericanas. Las más grandes y las más innovadoras del mundo. 

El profesor de la universidad de Wharton Jeremy Siegel escribió un libro llamado “Acciones para el largo plazo” donde ilustra este punto con datos históricos muy claros que abarcan los últimos dos siglos. Mientras que en el siglo XIX el rendimiento de los bonos y las acciones eran muy similares, en el siglo XX el rendimiento de las acciones subió significativamente. 

Para darte números concretos, si invertías un dólar en acciones en el año 1802 en el año 2012 hubieras obtenido US$ 704.997, mientras que si invertías ese mismo dólar en un bono hubieras acumulado sólo US$ 1.778. Estos números ya están ajustados por inflación. 

Sí, lo sé, tomar datos para los últimos dos siglos parece mucho, nadie de nosotros planea vivir ese período de tiempo… por eso tomemos un período más corto, por ejemplo veinte años. 

El siguiente gráfico te da muestras claras de que este fenómeno continúa para períodos de tiempo más cortos y más actuales. El cuadro preparado por el fondo BlackRock muestra el rendimiento de distintas inversiones realizadas en el año 1994 y mantenidas por veinte años hasta el año 2013. 

¿Cuáles son los resultados? Si invertías US$ 100.000 en el año 1994 acumulabas US$ 637.939 si invertías en acciones, mientras que hubieras acumulado menos de la mitad si invertías en bonos. 

Veamos el gráfico:


Este gráfico no solo es interesante porque muestra los retornos anuales, sino también porque muestra el riesgo medido por la llamada desviación estándar, una medida estadística que muestra cómo varía ese retorno promedio en el tiempo. Cuanto más alto sea este número, más arriesgada es la inversión. 

Entonces, si bien las acciones fueron las que brindaron mayor retorno, también fueron las más arriesgadas, con una desviación del 15% versus una desviación de menos del 4% para los bonos. 

Así las cosas, una buena forma de lograr el mejor de los mundos, es decir, buena rentabilidad pero también bajo riesgo, es combinando ambas inversiones, acciones y bonos. 

Una cartera de este tipo se muestra en este gráfico en la línea de “Portafolio Diversificado”. Esta cartera rindió un poco menos que las acciones, pero con menos riesgo, una combinación en la que muchos inversores pueden estar muy interesados. 

Ahora que ya vimos que paso durante los últimos veinte años, entonces, la pregunta más importante es: ¿Qué puede pasar durante los próximos veinte años? 

Sin duda que esta tendencia se va a profundizar, y mucho. ¿Por qué? 

Bueno, mirá lo que está pasando en las mayores economías mundiales, incluyendo a Estados Unidos, Europa y Japón. Todas estas economías están transitando por enormes déficit fiscales financiados con cada vez mayor deuda y emisión monetaria. 

Todo esto provocará que los precios de las acciones suban cada vez más a largo plazo. ¿Por qué? Simple, porque hay cada vez más dinero en cada uno de esos países y ese dinero no se distribuye a la población que menos dinero tiene sino, todo lo contrario, va a parar a los que más lo tienen. 

Y como estas personas y empresas no saben qué hacer con este dinero, entonces compran acciones. Y cuando compran acciones, tiran los precios para arriba. 

En un mundo donde los gobiernos defienden los negocios de sus amigos poderosos, el precio de las acciones no tiene otra alternativa que subir en el largo plazo. Y como siempre pasa en el mundo de las inversiones individuales, la mejor estrategia es aprovechar estas grandes tendencias. 

Pero para aprovecharlas primero hay que entenderlas. Por eso es tan importante que como inversores individuales podamos contestar preguntas como la planteada al inicio de esta columna en forma correcta. 

Si logramos hacerlo con éxito, ya estarás en condiciones de contestar la pregunta sobre cuál es la mejor inversión del momento por tu cuenta. 

¡Y me liberarás del mal momento de tener que contestarla! 

Te deseo una excelente semana de inversiones, 

Federico Tessore

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